Nada sin cubrir
Un sistema corporativo se valida con cientos de requisitos, riesgos y casos de prueba. Ir más rápido no puede dejar ninguno sin cubrir ni repetido, y cada uno tiene que poder seguirse de principio a fin.
Oqotech, empresa de validación CSV y formación GxP, encargó al equipo de ComplAI una plataforma que redactara la documentación de validación completa. Hoy la usa en proyectos de validación reales.
OqoVal es una plataforma SaaS que automatiza la validación de sistemas informatizados. OqoVal prepara la documentación completa y el consultor se queda con lo que exige criterio: revisar, aprobar y firmar. Como redacta documentos que se firman y se auditan, OqoVal es un sistema GxP en sí mismo, y se valida como tal: software a medida, categoría 5 de GAMP 5. La desarrolló el equipo de ComplAI por encargo de Oqotech, que la usa en proyectos de validación reales.
Automatizar el proceso de validación para que cada proyecto se haga más rápido y cueste menos, sin perder nada de lo que se defiende en una auditoría.
En una validación CSV, buena parte del trabajo del consultor no es decidir, sino escribir: el plan de validación, los requisitos de usuario, el análisis de riesgos, los protocolos de cualificación, la matriz de trazabilidad y el informe final. Son documentos largos, con un formato exigente y enlazados entre sí: si cambia un requisito, cambian sus riesgos, sus pruebas y su trazabilidad.
Oqotech quería que ese trabajo lo hiciera la máquina. Que la IA redactara y diera formato a toda la documentación, y que el consultor dedicara su tiempo a lo que solo puede hacer una persona: revisar, corregir, aprobar y firmar. Menos horas por proyecto significa una validación más barata para el cliente y más proyectos con el mismo equipo.
Automatizar, sí, pero con tres condiciones:
Un sistema corporativo se valida con cientos de requisitos, riesgos y casos de prueba. Ir más rápido no puede dejar ninguno sin cubrir ni repetido, y cada uno tiene que poder seguirse de principio a fin.
La IA propone y una persona decide. Cada documento lleva firma electrónica según 21 CFR Part 11 y no puede cambiar después de firmado.
Igual que se sabe quién revisó cada documento, hay que poder decir qué modelo lo redactó y con qué fuentes normativas.
Una plataforma que redacta la documentación completa, del plan de validación al informe final, y la mantiene después de liberar el sistema.
01 · El usuarioDa de alta el proyecto (sistema, categoría GAMP y uso previsto) y sube manuales, capturas y vídeos02 · La IARedacta el plan de validación (VP) y propone los requisitos de usuario (URS) a partir de los recursos03 · El usuarioConfirma cada requisito (editarlo exige un motivo) y firma el VP y la URS (firma con PIN)04 · La IARedacta la especificación técnica con la biblioteca normativa, analiza los riesgos de cada requisito confirmado y escribe el protocolo DQ05 · El usuarioAjusta severidad, probabilidad y detectabilidad con su justificación, confirma cada riesgo y firma la ET, el AR y el protocolo DQ (firma con PIN)06 · La IAEscribe los protocolos IQ, OQ y PQ con los riesgos confirmados de cada etapa07 · El usuarioAprueba cada protocolo y aporta las evidencias de cada paso (firma con PIN)08 · La IAEvalúa cada paso con sus evidencias y propone apto o no apto09 · El usuarioConfirma cada resultado; marcar apto a mano exige un motivo10 · OqoVal, sin IAAbre una desviación por cada no apto y genera la ejecución, las desviaciones y el informe con su conclusión11 · El usuarioFirma la ejecución, las desviaciones y el informe de cada cualificación (firma con PIN)12 · OqoVal, sin IACalcula el riesgo residual y la matriz de trazabilidad13 · La IARedacta la justificación del riesgo residual y el informe de validación14 · El usuarioFirma el ARR, la matriz y el informe de validación: queda la nueva línea base (firma con PIN)15 · OqoVal, sin IAAvisa 30 y 7 días antes de cada revisión periódica y el día que vence, y escala los retrasos16 · La IASugiere el impacto de cada cambio, línea a línea17 · El usuarioDecide cada línea, con justificación si no actúa, y firma (firma con PIN)
Todo queda en la traza de auditoría: qué propuso la IA, con qué modelo y fuentes, y quién confirmó, corrigió y firmó cada documento, con su QR de verificación.
Una biblioteca normativa da el contexto con el que redacta la IA. Cada generación guarda qué modelo la hizo y qué fuentes usó, y cambiar de modelo exige un control de cambios.
Firma según 21 CFR Part 11: PIN personal en cada firma, huella SHA-256 del documento y manifiesto con el significado de cada firma. Un código QR en el PDF permite a cualquier inspector comprobar que la firma es auténtica. Un documento firmado no se sobrescribe: una versión nueva es un documento nuevo.
Revisión periódica según la criticidad del sistema (6, 12 o 24 meses), control de cambios, retirada y migración, como pide el Anexo 11.
Lo que cambia para el consultor y para su cliente cuando la IA redacta y una persona decide.
OqoVal no deja firmar con huecos: un riesgo confirmado sin una prueba que lo cubra, o sin un descarte justificado por una persona, bloquea la firma. Una desviación solo se da por resuelta si su paso pasa en la última ejecución, y un documento firmado no se sobrescribe.
La IA genera en minutos lo que el consultor tendría que escribir a mano. En un proyecto real, el protocolo de cualificación de diseño, con 486 casos de prueba, se generó en 5 minutos y 44 segundos, y el análisis de 486 riesgos en 8 minutos y 20 segundos, con el Word y el PDF listos para revisar.
El consultor ya no redacta ni da formato: revisa, corrige, aprueba y firma. Las horas que se iban en escribir quedan libres, y el mismo equipo atiende más proyectos sin ampliar la plantilla.
Menos horas de consultor por proyecto es una validación más barata para el cliente. Lo que queda es el trabajo que exige criterio experto, que es el que defiende el sistema en una auditoría.
«Queríamos que nuestros consultores dejaran de escribir documentos y dedicaran su tiempo a lo que solo puede hacer un experto: revisar, decidir y firmar. Con OqoVal, la IA prepara la documentación de validación y cada decisión sigue siendo de una persona, con todo registrado para la auditoría. Validamos más rápido y con menos coste, sin ceder nada en el cumplimiento normativo.»
Su desarrollo sigue un sistema de calidad GxP.
Si necesita una herramienta GxP con IA construida con este mismo rigor, cuéntenos qué proceso quiere resolver.