Conocemos el proceso antes de la primera reunión
Sabemos qué hay detrás de una desviación, un registro de lote, una variación o un caso de farmacovigilancia. No hace falta explicarnos el proceso desde cero, y la primera conversación ya es técnica.
Ingeniería de software hecha por un equipo que viene de la industria farmacéutica, no por una consultora que descubrió el sector el año pasado.
Antes de construir software para la industria farmacéutica, trabajamos dentro de ella: en compañías farmacéuticas, en garantía de calidad, en planta de producción, en registro y en sistemas. Hemos usado sistemas como los que ahora construimos y hemos estado en auditorías e inspecciones cuando se pedía la evidencia.
Sabemos qué hay detrás de una desviación, un registro de lote, una variación o un caso de farmacovigilancia. No hace falta explicarnos el proceso desde cero, y la primera conversación ya es técnica.
Quién hizo qué, cuándo, por qué y con qué evidencia. Por eso la traza de auditoría y la firma electrónica se diseñan desde el principio, no se añaden al final.
Sabemos lo que cuesta una validación desproporcionada y lo que cuesta una que no aguanta una auditoría. Ajustamos el esfuerzo al riesgo real del proceso, ni más ni menos.
Cuatro cosas que no negociamos.
Entregamos el código fuente y la documentación técnica y de validación. Si un día decide seguir sin nosotros, puede hacerlo. Un proveedor que retiene el conocimiento es un riesgo regulatorio.
Hay proyectos que no deberían hacerse a medida y peticiones que complican el cumplimiento sin aportar nada. Lo decimos antes de firmar, que es cuando sirve.
No hace falta traducir entre su responsable de calidad y su equipo de IT. Entendemos lo que necesita cada uno y lo llevamos al mismo sistema.
No revendemos licencias de modelos ni de plataformas. Elegimos el modelo que conviene a cada caso y dejamos el sistema preparado para cambiarlo, porque el mercado de modelos cambia más deprisa que un ciclo de validación.
Trabajamos con compañías de España, Portugal y Latinoamérica.
Con fabricación propia o a terceros, e inspección de agencia europea o estadounidense.
Que llegan al punto en que la hoja de cálculo deja de ser defendible y aún no toca un sistema corporativo.
Gestión de datos de ensayo y sistemas de promotor.
Con varios clientes y varios estándares documentales conviviendo.
Con obligaciones de trazabilidad, temperatura y verificación.
Que gestionan registro y farmacovigilancia sin planta propia.
Cuéntenos qué proceso quiere resolver y le diremos cómo lo abordaríamos.